Las condiciones propensas al desarrollo del fenómeno El Niño este verano –en plena temporada de huracanes– podrían llevar a un incremento en el blanqueamiento de corales en Puerto Rico, que consiguientemente acarrearía impactos socioeconómicos sobre el archipiélago, sobre todo, en las industrias del turismo marítimo y la pesca, pero también redundaría en mayores efectos ante eventos atmosféricos.

